jueves, febrero 03, 2005

Tras la presencia de Ibarreche en el congreso, la imagen mas patente de la defensa del estado español se liga a la de Rajoy, el hombre de estado, mientras que releja a Zapatero a un mero espectador que está dispuesto a todo por tal de mantener su estatus y contentos a sus aliados políticos, no decir nada altisonante que pueda molestar.
Mientras que Zapatero se limito a ser un guerrero que solo se ocupó de mostar su escudo, Rajoy, blandió su espada y no se amedrentó ante los mandobles de Ibarreche, al contrario atacó de manera furiosa y golpeó con legalidad, constitución y las victimas de eta que no deben quedar como caidas en saco roto. Argumentó que por él, eso no estaría debatiendo en el parlamento, en clara alusión al presidente del gobierno, pero ya que habían llegado a ese punto, aprovechaba para dialogar. La historia no se puede inventar y usar a beneficio propio, increible el uso partidista de unas malintencionadas ideas. Así mismo las reiteradas amenazas de Ibarreche sobre lo que sucedería despues de no ser aprobado su plan fueron reproche que tuvo que escuchar el ponente vasco. No se puede hablar de libertad cuando la imposición y el miedo se usan para decir que hay consenso en Pais Vasco, una mayoría legal pero no moral.
Duran i Lleida se congratuló del encuentro y acercamiento de los grupos mayoritarios, a pesar de sus críticas tanto a Rajoy como a Zapatero (su mención sobre la retirada de Iraq para contentar a la izquierda), incidió en el hecho de la necesidad de más situaciones compartidas por ambos grupos, algo necesario y demandado por la ciudadania.
El resto de grupos siguió su paso ERC apoyando, IU sin su apoyo hasta algo con mas consenso, Coalición Canaria negando su voto y así sin despertar mayor interés.

Despues de una votación en la que se negó la puesta en marcha de este proyecto, quedan nuevas vias que serán puestas en marcha por Ibarreche y todas ellas con un claro matiz de ilegalidad como respaldo. Clara, solo una postura de defensa de España estado, tal y como lo conocemos ahora, la de Rajoy, siendo Zapatero relejado al mero papel de espectador o seguidor silencioso (por no molestar) de los pasos de quien trata de desmembrar lo que durante mucho tiempo ha hecho de España uno de los más sólidos paises.

El futuro parece que nos deparará ingratas sorpresas, la historia no para de escribirse en renglones torcidos....