lunes, febrero 07, 2005

Nueva dictadura en España

Leía recientemente en un periódico que lo que, entre otras cosas, diferencia a un régimen democrático de una dictadura es que mientras en el primero la oposición es la que acosa al gobierno, en la segunda es al contrario, es decir, el gobierno acosa a la oposición. Y cuando uno mira la estrategia que sigue el PSOE de acoso y derribo del principal partido de la oposición se da cuenta que realmente no juegan limpio en lo que debería ser una democracia occidental moderna. Cualquier hecho o motivo basta para usarlo como arma arrojadiza para desligitimar al PP, un buen ejemplo lo tuvimos con la manifestación de la AVT, de la que ya se va sabiendo algunas cosas más, destacando que Bono llevaba fotógrafo propio (¿acaso esperaba que pasara algo?).
También es característico de las dictaduras la persecución que se lleva a cabo de determinados personajes que ellos consideran peligrosos para el régimen, para lo cual se crean servicios de inteligencia que están diseminados por el mundo y que envían los datos que van recabando. Algo así se está haciendo aquí también, en este caso al servicio de Moratinos. Pues resulta que el dinero de nuestros impuestos se dedica a hacer seguimiento de los movimientos de Aznar, un ciudadano normal y corriente y sin ningún cargo público desde el funesto mes de marzo de 2004. Deben de considerar en la Moncloa que se trata de un peligro a nivel mundial, por lo que se solicita a los embajadores de los paises por los que pasa que realicen informes de sus actos, reuniones, charlas etc. Ha ocurrido en su pasada visita a Londres, y también en la que realizó a EEUU.
Son hechos simplemente abobinables en lo que se supone un país occidental, y que nos lleva a ponernos al nivel de las peores calañas de dictadores mundiales. Aunque claro, si el propio presidente de la Junta de Andalucía sale "fascinado" de su reunión con el coma-andante Castro, ¿qué podemos esperar?